Ese frustrante charco de agua que se extiende por el suelo del baño después de cada ducha podría tener una solución sencilla. Es probable que el culpable sea la barra inferior de la puerta de la ducha, esa tira que a menudo se pasa por alto y que mantiene el agua contenida. Con solo unos sencillos pasos, puede reemplazarlo y restaurar su baño a su estado seco y cómodo.
El barrido de la puerta de la ducha sirve como primera línea de defensa contra las fugas de agua. Expuestas constantemente a la humedad, estas tiras son propensas al crecimiento y deterioro de bacterias. Los expertos recomiendan reemplazarlo cada 1-2 años. Es necesario un reemplazo inmediato si nota:
Un nuevo barrido evita la acumulación de agua al tiempo que mejora la higiene del baño y las condiciones de vida en general.
Antes de comenzar, reúna estos suministros:
Paso 1: quitar el barrido anterior
Ubique el lugar donde se adhiere el barrido a la puerta de la ducha, generalmente a través de ranuras o adhesivo. Tire o deslícelo suavemente para liberarlo. Para instalaciones adhesivas, utilice con cuidado una navaja o un raspador para separar el barrido de la superficie de la puerta. Si es rebelde, aplicar calor suave con un secador de pelo puede ablandar el adhesivo y facilitar su eliminación.
Paso 2: Limpiar el área de instalación
Limpie a fondo el borde inferior de la puerta donde se colocará el nuevo barrido. Elimine todos los rastros de adhesivo viejo, restos de jabón y depósitos minerales. Deje que la superficie se seque completamente antes de continuar.
Paso 3: instale el nuevo barrido
Esta sencilla tarea de mantenimiento puede mejorar significativamente su experiencia en el baño. Con una instalación y un cuidado adecuados, su nueva puerta de ducha mantendrá el agua donde debe y los pisos secos.